Gracias especiales a Carolina Parmo, mi ex profesora de Periodismo y Comunicación, que me ayudó a editar este libro.
A Cielo Latini y su libro Abzurdah, porque me dieron el “empujón final” para comenzar a escribir.
A mi hermana del alma, Irina Luz Kardjian, por apoyarme, escucharme, consolarme, estar ahí siempre que la necesitaba y cuando no también.
A Alan, Guido y Rodrigo, por reírse cuando les conté que estaba trabajando en este proyecto. Entiendo que no lo hicieron con mala intención, porque sé que me apoyan, pero eso me dio fuerzas para seguir escribiendo y en cierta forma para cerrarles esa boca que tienen (jajaja).
A Nacho, que me dijo una frase que me sirvió mucho para esta novela. La frase es: "Sólo hay que creer".
A ustedes, los lectores, por interesarse en la historia.
Y a mi familia, que pese a todo, me sigue bancando.
Los amo.
Y a mi familia, que pese a todo, me sigue bancando.
Los amo.
Como dijo Gustavo Cerati: Gracias... ¡TOTALES!
H.H.E.
H.H.E.

No hay comentarios:
Publicar un comentario