El diecisiete de noviembre esperé que salga del colegio y fuimos a dar una vuelta. Había decidido jugarme otra vez. Me comentó que le iban a colocar brackets. Para mí seguiría siendo hermosa con o sin ellos. En una parte del camino, me frené y me senté para que hablemos, pero ella me dijo que estaba apurada, que no quería perder tiempo. Seguimos caminando, quise frenar otra vez, pero otra vez pasó lo mismo. Me sentí mal. Demasiado. Otra vez, la ilusión, no fue más que eso: una ilusión.
Esa noche, escribí en mi fotolog algunas cosas para que me dé una respuesta: sí o no.
Y lo acompañé con el siguiente texto sacado de Internet:
¿Podemos diferenciar el verdadero amor de una simple ilusión?
Cuando una persona esta perdidamente enamorada, hace todo lo posible por averiguar todo acerca de ese amor que en ese momento parece tan cerca, pero, siempre hay una sorpresa.
Pero a pesar de eso, uno no deja de sentir ese sentimiento tan especial, sin importar que haya sido tu decepción, uno deja de pensar en sus amigos, y hasta en sí mismo; y llega ese momento tan especial que uno ha estado esperando: ese ángel te sonríe, y sientes como algo dentro de ti.
Tienes ganas de gritar, de llorar, de decir todo lo que el corazón tiene dentro, pero uno no se atreve, pasan los días y cada vez te sientes más culpable por no haberlo hecho.
Ahora vuelves a observar a ese ángel, pero ahora no sólo te sonríe, sino que además te habla dulcemente y te ILUSIONA, sientes que no existe un mejor momento que el que estás viviendo, que todo es perfecto, pero ¿Cómo terminará la historia?, puede ser un final feliz, PERO, también puedes en solo segundo pasar de la felicidad a la tristeza, cuando ese ángel te dice que ese amor "MUTUO" es un amor imposible, y que sólo pueden seguir siendo amigos, en ese momento.
¿Qué es lo que sientes? ¿Tristeza? ¿Decepción? ¿O unas ganas profundas de llorar, de sacar todo ese dolor que ha llenado tu corazón? Pero uno nunca lo hace, y es por el mismo amor que le tienes a ese ángel, no importando tu dolor personal, solo pensando en que ese angelito no se ponga triste. Que gran sacrificio: sufrir para no hacer sufrir. Pero el tiempo ayuda a superarlo, y esto se vuelve, una historia inolvidable de tu vida, historia la cual siempre recordarás con ternura aunque tiempo atrás esta te haya hecho sufrir.
Debemos disfrutar cada uno de los momentos de la vida principalmente, el amor. Porque a veces cuando decidimos recibir el amor que antes rechazábamos, ya es demasiado tarde.
Pensaba que ella estaba jugando conmigo, pero no era así. Le pasé el link de mi publicación, pero no respondió. Creí que lo había leído y por eso, decidió no volver a hablar conmigo. Entonces, al día siguiente yo empecé una conversación:
Lalo: La verdad que no sé cómo tuve ganas de escribir eso pero perdonáme por todo lo que hice.
Natalia: ¿Qué me hiciste?
Lalo: ¿No te llegó lo que te dije ayer?
Natalia: No. No me llegó nada.
Lalo: Otra vez sopa. http://www.fotolog.com/shhhnodigasnahhh/57029980 firmas 2, 3 y 4. Especialmente firma 2.
Natalia: A ver.
Natalia: Esperá que no me entra
Lalo: Bueno
Natalia: No entiendo nada. ¿Quién te dijo? Ya sé que eso es para mí.
Lalo: ¿Quién me dijo qué?
Natalia: ¿Me podés explicar?
Lalo: ¿Qué cosa no entendés?
Lalo: ¿Tan confuso está?
Natalia: ¡Ay dios! No. No está confuso.
Natalia: ¿Querés que te explique todo?
Lalo: Dale.
Natalia: Yo después del nueve de agosto te seguí hablando porque sentí la necesidad de hablarte. Porque sé que si te dejaba de hablar me iba a sentir una basura sabiendo todo lo que vos sentías por mí. Y justo después de que vos me digas todo te dejé de hablar, así las cosas tampoco van. Aparte por ahí fue un error mío de no darme cuenta de las cosas y tomarte cariño como mi amigo. Mejor dicho como un amigo. Después no entendí esto: “Pero no juegues así. O no lo hagas si es a conciencia”.
Lalo: La verdad que en el momento que escribía eso estaba en cualquier lado y pensaba cualquier cosa. Creo que lo habré dicho porque... No sé. Como que yo sentía que me seguías el juego. Pero veo que no. Pensé cualquiera como el más estúpido del mundo.
Natalia: Yo nunca te seguiría el juego de nada y menos sabiendo que podría lastimarte.
Lalo: Estaba equivocado. Listo, ya está. No quiero pegar más vueltas porque ahora voy a terminar peor. En serio, listo. Hacéme un favor: no me hables más. Porque voy a seguir con esta ilusión estúpida que siempre tuve. No fue culpa tuya, fue toda mía. Perdonáme de verdad. A veces no me controlo. Porque sigo un instinto en vez de pensar dos veces las cosas. Siempre hice lo mismo y creo que por más que quiera no va a cambiar.
Natalia: ¿Vos pensás que la solución de todo esto es que te deje de hablar? La verdad para mí las cosas no son así. Vos y yo sabemos que si no te hablo más te haría mal a vos y por un lado a mí también.
Lalo: Perdón si soy egoísta, si pienso sólo en mí.
Natalia: Mi hermano necesita la máquina. ¿Tenés crédito?
Lalo: No. Mi hermano sí, pero hay que ver si me presta. Te aviso.
Natalia: Bueno, dale. Un besito. Ahora hablamos.
Lalo: ¡NO! No mandes más eso.
Natalia: Gordo dale
Lalo: ¡NO!
Natalia: OK.
Lalo: No me digas más gordo.
Natalia: Bueno, avisáme. Chau.
Lalo: OK, Natalia
Le mandé un mensaje preguntándole qué más me quería decir. Luego de un par de mensajes le dije que no quería hablar por medio de un celular, y ella accedió a mi pedido. Al día siguiente, estaba esperando que me venga a hablar en uno de los recreos. No vino. Mi respuesta a eso fue la posterior firma en su nuevo fotolog:
shhhnodigasnahhh dijo en 19/11/08 11:05:
¿No viste como te contradijiste sola?
Sé que no vas a venir a hablarme por tu cuenta.
Antes el que quería hablar era yo.
Nunca viniste por sí sola cuanto estábamos "bien"(una forma de decir)
Todavía tenés esa timidez.
Como yo antes la tenía.
Y que ahora cambió.
Ese Lalo que conociste no va a estar más.
Voy a volver a ser el de antes de conocerte.
El chamuyero y mentiroso de antes.
Sé que no vas a hablarme personalmente nunca más.
No vas a tener la valentía porque no es que no querés sino es que no podés.
Muchas gracias igual.
Y perdoná por esto pero lo tenía que decir.
Lalo.
No le tenía rencor. Me tenía rencor a mí mismo por ser así, tan sensible. Aunque le dije: “Voy a volver a ser el de antes de conocerte. El chamuyero y mentiroso de antes…”; en realidad, nunca fui tan así. Pero dije eso para alejarme de ella, de una vez por todas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario